Eje de la vida comunitaria
En francés “maisonnée” alude a la vida comunitaria , al compartir diario que
varias personas de una misma familia o condición hacen, viviendo en una misma
casa. Este acto se ha convertido en un eje de la comunidad del Emmanuel,
acentuando el compartir fraterno, la santificación y la vida apostólica
(Estatutos No. 16).
Las maisonnées son un lugar privilegiado de solidaridad comunitaria para la
santificación y la evangelización . Cada miembro de la comunidad está rodeado y
sostenido por hermanos para responder fielmente a la llamada de Dios a través de
la Comunidad. (Usos y Costumbres 5.1)
Es un espacio donde se viven las gracias de la Comunidad: adoración, compasión y
evangelización. La maisonnée se enraíza en la efusión del Espíritu Santo.
Gracias a El cada persona llega a ser capaz de acoger la gracia de Dios para
llevar una vida de santidad y humildad, dejando que el Espíritu actúe en ella,
convirtiendo su vida poco a poco en un espejo que refleja la obra y el amor de
Dios.
La oración está en el centro de la vida de las maisonnés. Cada reunión empieza
con una alabanza alegre y gozosa donde pueden ejercerse libremente los carismas.
Después viene un momento de intercambio fraterno en torno a la Palabra y la
acción de Dios.
Palabra y Testimonio
En las maissonées se comparte con sencillez como Dios actúa en la vida de cada
uno, en cada momento de nuestro vivir, por un acto vivido o del cual se ha sido
testigo, una palabra recibida en oración, dando testimonio así de la
misericordia de Dios en nuestras vidas y estimulando a los demás a la fidelidad
a este llamado en la comunidad y la renovación de sí mismo.
Se comparte asimismo la Palabra de Dios , recibida en ambiente de adoración y
alabanza, durante los encuentros, o durante la oración personal de cada uno. Se
reflexiona sobre qué nos dice la Palabra a nuestra vida personal y comunitaria y
que cambios ha inducido o pide inducir en nuestras vidas.
Si un acontecimiento de vida puede ser interpretada como una palabra de Dios, la
persona que lo ha vivido puede compartirlo en el mismo Espíritu de cómo Dios
actúa en la vida haciéndose preguntas como:
* ¿Que ha querido enseñarme el señor a través de ese acontecimiento?
* ¿Cómo ponerlo en práctica?.
* ¿Que debo cambiar para conseguirlo?.
Así se edifica al que comparte y a los que escuchan, convirtiéndose un estimulo
que les impulsa a abrirse aun más a la gracias de Dios.
Este compartir se hace en un ambiente de caridad y misericordia en donde cada uno
acepta al otro tal como es y lo respeta en su caminar. Se pide discreción a
todos los hermanos de lo que se comparte de la maisonnée.
Durante ese compartir siempre es posible pedir la oración de los hermanos por una
u otra intención particular. Puede tomarse nota de estas intenciones para
presentarlas a Dios en la oración diaria de cada uno hasta la próxima reunión.
Muchos son los testimonios sobre la fuerza de esta oración de intercesión
durante las maisonnée.
Organización de la Maisonnée
Los responsables de la maisonnée son designados por los responsables de la
provincia o sector entre los miembros más antiguos y experimentados de la
Comunidad. Se les da una formación específica y son seguidos regularmente por
los responsables o sus delegados. (Usos y Costumbres 5.3).
La Comunidad tiene varios tipos de maisonnées: las más comunes son las no
residenciales , donde varios miembros de la Comunidad se reúnen periódica y
rotativamente en un hogar para la oración, la alabanza y el compartir. Las
maisonnées residenciales, por su parte son aquellas donde solteros, jóvenes,
hombres o mujeres que han elegido explícitamente acercarse al Señor, caminar con
la Comunidad del Emmanuel y romper con su estilo de vida habitual, deciden
compartir una misma vivienda y hacer vida común para formarse humana, cristiana
y comunitariamente, siguiendo una regla de vida.
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